Una ecografía es un sistema que se basa en el uso de ultrasonidos para diagnosticar diversos estados.

Es una herramienta bastante útil y sencilla de utilizar en la que no se utiliza radiación y, por tanto, es un procedimiento no invasivo. Gracias a las nuevas tecnologías podemos encontrar diversos dispositivos, como por ejemplo las ecografías 3D y 4D, es decir, en tres y en cuatro dimensiones.

Las ecografías se utilizan generalmente para visualizar, ver la evolución y el estado del feto aunque también se aplica para conocer otras estructuras de nuestro organismo: riñones, páncreas, hígado, vasos sanguíneos, corazón, genitales, bazo, músculos, ligamentos, tendones, entre otros.

Es el método por excelencia para analizar el estado de gestación, por ello las ecografías se reconocen y se identifican con el embarazo. Se trata de una prueba totalmente indolora que no genera molestias ni ningún peligro excepto una ligera sensación de frío al aplicar el gel.

Al igual las resonancias magnéticas lo son para detectar gran variedad de afecciones.

El origen de los aparatos de ecografía se remontan a la Primera Guerra Mundial donde se desarrollaron las primeras investigaciones con los ultrasonidos. A partir de entonces se fueron mejorando técnicas y metodologías mediante intensos estudios que dieron lugar a la creación de este sistema de diagnóstico tan útil en pleno siglo XXI.

La evolución constante en este campo ha propiciado a la mejora de técnicas y metodologías tanto para especialistas como para pacientes, resultando un proceso bastante rápido y de gran eficacia. La resolución de las imágenes también ha mejorado pudiendo elaborar gráficos en 3D y en 4D.

Las innovaciones tecnológicas han permitido la creación de dispositivos totalmente avanzados que ofrecen excelentes capacidades de diagnóstico de las distintas estructuras del organismo humano.

Dependiendo de la zona o elemento a analizar se podrá disminuir o aumentar el contraste y la intensidad para disponer de una resolución más óptima.

Dentro de los dispositivos de ecografía podemos encontrar diversas modalidades: las ecografías 3D ofrecen una visión en tres dimensiones, como si fuera una fotografía; en cambio, las 4D permiten visualizar expresiones y movimientos de forma mucho más nítida, se puede apreciar el volumen y los rasgos del feto así como su estructura morfológica, como si se tratase de un vídeo.

Este procedimiento es indispensable y vital durante el embarazo pues es el método para conocer el estado de gestación y descartar posibles anomalías. La facilidad y la inmediatez de esta técnica asegura la imposibilidad de riesgos mediante el procedimiento. Mediante una ecografía se puede conocer el sexo, la posición, identificar malformaciones, conocer la cantidad de líquido amniótico, entre otros. Se trata de un instrumento bastante simbólico, pues ofrece los primeros datos e imágenes del bebé.

Las ecografías, por tanto, son sistemas de diagnóstico de gran relevancia en el ámbito de la salud. La eficacia, sencillez y utilidad de este dispositivo es altamente aplaudido y admirado en el sector sanitario.

Esta herramienta permite controlar, analizar y descartar diversidad de anomalías de distintos tejidos de nuestro organismo y es un instrumento básico y esencial para conocer y evaluar el estado de gestación.