A pesar de vivir en una era moderna aún somos testigos de la represión que sufren ciertas prácticas o industrias relacionadas con el sexo. El fenómeno sexual, a pesar de haber sufrido una revolución y evolución positiva, aún debe lograr ciertas metas para poder establecerse como una actividad normal.

La intolerancia, las ideologías, el desconocimiento… son ingredientes que perjudican nuestra concepción sobre el sexo y generan un “desprecio” basado en tabúes y mentiras. A día de hoy, la industria sexual es una de las más potentes del mundo generando unos ingresos astronómicos. El poder de esta industria es tan grande debido a la gran demanda de servicios que encontramos.

Uno de los fenómenos estrella en la industria sexual que está revolucionando el mercado, como por ejemplo en la ciudad condal, es craigslist Barcelona. Se trata de portales de anuncios donde podemos hallar una amplia carta de servicios sexuales para que el usuario pueda deleitarse y poder elegir lo que más le guste.

A día de hoy, somos más abiertos y experimentamos más a pesar de haber ciertos sectores retraídos al asunto sexual. Disfrutar de la actividad sexual es uno de los mayores placeres de la vida y se pone en evidencia el gran interés y deseo que despierta tanto en hombres como en mujeres.

Es cierto que es bastante más que evidente que en los hombres se pone de manifiesto un despunte bastante contrastado en comparación con la mujer en cuanto a demanda de servicios sexuales. Sin embargo, debemos advertir que hay más mujeres de las que nos imaginamos que contratan servicios sexuales.

En la publicidad y el marketing se refleja la potencialidad del sexo pues se trata de un ingrediente que despierta interés en las campañas que se realizan. No podemos negar que se trata de algo importante en la vida y por ello debemos aceptar el sexo como algo natural.

Ya sea con pornografía, con literatura erótica, con juguetes, festivales o con servicios sexuales podemos atestiguar que el sexo es una actividad de interés. El afán de innovar se evidencia en los distintos mercados sexuales pues la sed sexual es una fuente insaciable de deseos de explorar y de gozar.

Debemos desentrañar todas las etiquetas e ideologías que manchan y ensucian la actividad sexual puesto que lo único que hacemos es esconder bajo la alfombra una realidad que no puede ser apagada ni anulada. El sexo es un placer en todos y cada uno de los sentidos y por ello  las distintas industrias intentan proporcionar servicios que sacien la sed de centenares de miles de personas.

Leer literatura erótica o mirar porno es algo bastante común que hace nuestra sociedad, pero debemos escondernos puesto que no todos están preparados para aceptar esta realidad. Debemos asumir y aceptar que el sexo es algo que debemos disfrutar. A través de los portales craigslist podemos encontrar todo tipo de tendencias y servicios para poder deleitarnos y solicitar el más apetecible y jugoso con tal de la excitación y el erotismo en estado puro.