calzado de seguridad

Una de las prendas de ropa más importantes a la hora de trabajar son los zapatos. Muchas veces el calzado tiene que cumplir unas características especiales según el tipo de tareas que realicemos. Así pues, hay un tipo de zapatos que se denomina “calzado de seguridad” o “calzado para protección individual”.

Este calzado viene determinado por una serie de normativa y leyes internacionales. En la web del Instituto Nacional de Higiene en el Trabajo podéis encontrar una guía titulada “Calzado para protección individual: especificaciones, clasificación y marcado”.

En el documento se detallan  los tipos de calzado existentes para no crear confusión:

  • Calzado de seguridad: es el que incorpora elementos que protegen a quien los lleva de riesgos como pueden ser los accidentes. Lleva una parte frontal reforzada para los dedos.
  • Calzado de protección: similares a los anteriores pero un poco menos resistentes. También lleva refuerzo en la parte delantera.
  • Calzado de trabajo: son los que menos complementos tienen. No garantizan la protección en caso de impacto o compresión en la parte delantera.

Según el tipo de material utilizado para su fabricación, se pueden separar según “Tipo I” (calzado realizado con cuero o parecidos, excluyendo caucho o poliméricos) y “Tipo II”, que sería el que se fabrica con caucho o polimérico.

Requisitos básicos a tener en cuenta y que se miden según normativa internacional:

  • Diseño
  • Resistencia de la unión corte /suela
  • Protección de los dedos (resistencia al impacto, resistencia a la compresión, longitud interna de los topes y corrosión de los topes)
  • Estanqueidad
  • Características ergonómicas
  • Empeine (espesor, resistencia al rasgado, resistencia a la tracción, resistencia a la flexión, permeabilidad y coeficiente de vapor de agua, PH, hidrólisis y contenido de cromo VI)
  • Forro (resistencia al rasgado, resistencia a la abrasión, permeabilidad, PH i contenido de cromo VI)
  • Lengüeta (resistencia al rasgado, PH y contenido de cromo VI)
  • Suela (espesor de la suela sin resaltes, resistencia al rasgado, resistencia a la abrasión, hidrólisis, fuerza de unión entre las capas y resistencia a los hidrocarburos)

Según el tipo de trabajo que realicemos, también tendremos que tener en cuenta algunas cosas más a la hora de elegir calzado de seguridad (Calzado para protección individual: especificaciones, clasificación y marcado). Por ejemplo:

  • Que sea resistente a la perforación
  • Que sea aislante o conductor de electricidad según el tipo de trabajo elaborado.
  • Que sea resistente a ambientes de mucho calor o bien de mucho frío
  • Que tenga resistencia al agua o que sea absorbente
  • Que pueda ofrecer resistencia al corte, incluso al corte de sierra de cadena.
  • Que ofrezca protección contra posible caída de productos químicos

Este tipo de calzados sigue una normativa europea de simbolización e iconos (pictogramas). Por poner un ejemplo: un pictograma de dos triángulos significará que son zapatos eléctricamente aislantes.

Es importante que los responsables del personal expliquen su significado y den a los trabajadores una formación básica para que el material este siempre a punto y sin desgastes ni roturas. Sólo así se garantiza la protección.